Polémica con Franck Ribéry que le puede costar una alta sanción por parte del Bayern. El jugador subió un vídeo a sus redes sociales en el que salía comiéndose un filete bañado en oro valorado en 1.200 euros.

Por la frivolidad de la acción, muchos fueron los que publicaron mensajes en su contra, algo que le hizo explorar en Twitter, empleando malos términos, y que no ha gustado en club:

En 2019 le pondremos los puntos a la I y las vigas a la T. Empecemos con los envidiosos, los haters, quienes seguramente llegaron a nacer por culpa de un condón roto. Foll… a vuestras madres, vuestras abuelas y también a vuestro árbol generacional. No os debo nada, mi éxito se lo debo ante todo a Dios, a mí y a mis prójimos, a quienes creyeron en mí. Los demás no sois otra cosa que chinas en mis calcetines”, escribía.

También cargó contra los medios por criticarle por el ya famoso filete: “Además, en referencia a los pseudoperiodistas que siempre han vertido críticas negativas hacia mí, mis actos (último ejemplo, el precio de lo que me como), cuando yo hago donaciones (porque me han enseñado a dar cuando recibo mucho), ¿por qué ningún gran medio nacional lo difunde? No, ustedes prefieren hablar de las vacaciones que paso en familia, escrutar mis acciones y mis gestos, lo que como, etc. Ah sí, para ese tipo de cosas superficiales siempre estáis ahí”.